martes, 29 de septiembre de 2015

Pongámonos clásicos: Jane Eyre - Charlotte Brontë

Buenass, después de un tiempo regreso para darle la bienvenida a una nueva sub-sección(?) del blog. Con esto me refiero a que Pongámonos clásicos va a ser una sección de reseñas como cualquier otra pero, como su nombre lo indica, muestra el indicio de ser acerca de alguna novela que entra en el género clásico. Es un género que la gente se lo suele tomar de modos extremos; o son aburridos por el simple hecho de ser clásicos, o solo alguien es "buen lector" o "inteligente" si los lee, cuando algunos critican/alaban un clásico sin siquiera haberlo leído. El prejuicio es grande. Yo quise comenzar porque me encanta incursionar en distintos géneros, a veces sigo mis instintos, y ciertas recomendaciones, y puedo decirles que no varía de ningún género en el sentido de que hay joyas literarias como bostas. Casi todas coinciden en tener una escritura más formal y trabajada, pero eso se influencia porque eran otros tiempos, la sociedad y la realidad de los escritores era distinta. A veces uno puede pasar esa barrera de un género/título/autor la que sea y darle una bienvenida a una nueva historia.

Bueno, basta de introducciones, vamos a la reseña;
Quise "inaugurar" esta nueva sub-sección con uno de los primeros clásicos que leí por mi cuenta hará unos tres años, y me hizo engancharme más en el género y el tiempo donde transcurre. Comencemos...
Jane Eyre,
Charlotte Brontë
Sinopsis: Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

Opinión: Una novela que nos lleva a recorrer la realidad inglesa del siglo XIX, y vamos conociendo la historia de una jovencita Jane Eyre que sufre los maltratos de su tía politica y sus primos, su paso por la escuela, hasta su llegada a Thornfield Hall, donde la historia toma distintos rumbos, aparecen nuevos personajes, nuevos escenarios que se convertirán en nuestro centro de interés. 

Esta hermana Brontë sabe como encontrar la forma exacta de describir cualquier momento, escenario, sensación de una forma magnífica y logra que de una forma rápida te introduzcas en la historia, sientas que acompañas a cada personaje en su vida, y sobretodo a Jane, que debe ir superando muchas piedras que aparecen en su camino y la mujer sabia que conocemos al final es muy diferente a la pobre asustadiza del principio. Por supuesto, nuestro protagonista masculino, el Sr. Rochester va a ser un hombre misterioso, con un humor particular, lleno de secretos e interesante de descifrar. Las escenas entre ambos son tan bien logradas que, además de sentir que estas ahí con ellos, escuchando sus voces, viendo sus gestos, sintiendo su presencia, hay una chispa entre ellos que hace de este romance algo único y espléndido. 

 "Me siento igual a él; pese a la distancia en rango y riqueza que nos separa, comprendo el lenguaje de su semblante y de sus gestos: hay algo en mi corazón y en mi cerebro, en mi sangre y en mis nervios, que me conecta mentalmente con él. [...] Lo único que eso significa es que tenemos ciertos gustos y sentimientos comunes. Debo, pues, repetirme hasta la saciedad que nunca estaremos juntos. Y reconocer que, mientras sea capaz de pensar y de respirar, no dejaré de amarle."

Casi todo lo que ocurre en esta historia va más allá de lo que uno cree, es un libro largo, por lo que ocurren muchas cosas, muchos giros, sorpresas, haciendo que fluyas con la historia, sin que se torne densa, a pesar de su longevidad, o las varias referencias hacia la religión. Aunque aparezcan muchas cosas, se ve que cada una tiene su pequeño grano de arena que aportar a la historia. 

Que decir, Jane Eyre derrocha belleza, creatividad, originalidad, riesgosa con las críticas "escondidas" que tiene hacia ciertos aspectos de la época, con un romance que se mete en tus venas y late contigo por siempre, incluso después de que la historia llegó a su fin. Considero que el que quiere tomar el riesgo, lo haga. A lo mejor por la escritura, o los tiempos, les cueste completarla, pero crean que lo vale. 

Antes de irme, si alguno prefiere ver alguna versión cinematográfica porque no están seguros de ir directo por el libro, vi varias versiones de esta peli (porque hay miles) y debo decir que la mejor y más leal, a mi gusto, fue la de 1944 (excluyan prejuicios de películas en blanco y negro también) con Orson Wells y Joan Fontaine. La última que se hizo en el 2011 también es interesante de ver.

 "Soy el peor de los demonios para aquellas mujeres de rostro bonito que carecen de alma y corazón, que se revelan como seres aburridos, frívolos y de mal carácter, sin embargo, con quiénes tienen la mirada diáfana y la lengua elocuente, fuego en el alma, y un carácter flexible que se incline pero nunca se rompe, personas a la vez dúctiles y tiernas, tratables y coherentes, soy siempre considerado y sincero".

Gracias, nos vemos en la siguiente entrada, lean, disfruten, y recuerden que el amor verdadero no tiene límites :)