miércoles, 19 de octubre de 2016

Pongámonos clásicos: La campana de cristal - Sylvia Plath

La campana de cristal,
Sylvia Plath
Sinopsis: Esther Greenwood, una joven de los suburbios de Boston, llega a Nueva York para hacer una pasantía en una famosa revista. La oportunidad equivale a vislumbrar las puertas del Olimpo. Estamos a mediados de la década del cincuenta y la persecución del éxito gobierna la vida de la ciudad. Sin embargo, nada de eso puede disfrutarse sin asimilarse a esa cultura. Que indica un lugar prefijado para las mujeres: glorificar la liviandad y el glamour, entregarse felizmente a los brazos de la frivolidad y más tarde convertirse en madres. 
Esther no está hecha para adorar esa secuencia. Y su regreso a casa, a lo que debería ser un remanso y un reencuentro, tampoco la recompone. De algún modo ha quedado marcada por la experiencia de lo insustancial de la vida. Su destino, que una vez pareció una línea recta, es ahora un laberinto. Su sentimiento dominante es esa angustiosa levedad que oscurece lo trivial, lo amoroso y lo trascendente.

Opinión: En esta novela, Sylvia Plath nos cuenta en forma semi-autobiográfica su historia de vida luego de cumplir los 19 años a través del personaje ficticio de Esther.
Esther es inteligente, bella, con ciertos aires de grandeza, crecida en una pequeña zona en las afueras de Boston, y que su futuro parece brillante gracias a sus calificaciones, que la ayudan a conseguir una pasantía para una revista de moda importantísima en Nueva York, Sin embargo, en esa experiencia llena de lujos, Esther empieza a ver que el mundo es mas grande de lo que creía, empieza a ser consciente de las presiones y de las expectativas que la sociedad tiene para ella. Y allí se da cuenta que sus propios deseos no coinciden con los de la sociedad. Y comienza el desborde.

Debo decir que al principio me costó involucrarme en la historia, ya que la protagonista me resultaba demasiado cínica e irritante, y por momentos costaba seguir su ritmo narrativo. Pero al pasar la primera parte de la historia, (dónde Esther nos cuenta su experiencia en Nueva York), el libro se me hizo imposible de dejar. Algo en su voz y en su manera de expresarse me conectó con ella.

No es una lectura sencilla, ya que estamos leyendo una historia delicada, contada desde el punto de vista de un personaje trastornado. En mi caso, me sentí muy identificado con muchos pensamientos y sensaciones que tiene Esther, por lo que fue sencillo, luego de la primera impresión, sentir empatía y cariño con ella. Fue una lectura que me marcó, que la sentí desde lo profundo de mi corazón, y me sentía maravillado y a la vez impactado. Por un lado, amaba que (otra vez) me cruzara con un libro que pudiese expresar lo que a mi me cuesta, y por otro, me sorprendía a mi mismo que me sintiera tan identificado con los pensamientos y los comentarios tan oscuros, tan turbios, y algunos hasta extremistas que tiene esta problemática Esther.

La campana de cristal es una historia realista, cruda, con un escenario envuelto de tristeza y oscuridad, narrada por una joven que empieza a desarrollar una enfermedad mental, llena de confusiones, y si bien no es sencillo de seguir, y de que guste, es una historia única que merece ser leida.

Eso es todo por hoy, ojala les haya gustado la reseña.

¿Ustedes la leyeron? ¿Les interesa? Cuenten!

Nos vemos en la siguiente entrada...